Beauty Farm Second Chance

Nació de algo mucho más sencillo y profundo: de mis ganas de ayudar.
Beauty Farm Second Chance no nació en una sala de juntas ni de una estrategia de marketing.
Nació de algo mucho más sencillo y mucho más profundo: de mis ganas de ayudar.
Desde muy joven he sentido que, si alguna vez tenía la posibilidad de construir algo, quería que ese algo también sirviera para abrirle una puerta a otras personas.
Con los años fui creando Beauty Farm, formándome, trabajando, enseñando, levantando proyectos y acompañando mujeres y profesionales de la estética. He impulsado espacios para que otras mujeres puedan aprender, representar nuestra academia, sentirse capaces y crecer.
Pero dentro de mí siempre estuvo ese deseo de hacer más.
He vivido de cerca el flagelo de las drogas dentro de mi propia familia. No hablo desde la distancia. Hablo también como madre. Sé lo que significa ver a una persona que amas atravesar una lucha que parece tragárselo todo; sé lo que significa tener miedo, sentir impotencia, preguntarse qué más se puede hacer y seguir creyendo que esa persona todavía puede levantarse.
Esa experiencia me hizo mirar con otros ojos a muchas madres, padres y familias. Me hizo entender que detrás de una adicción no hay solamente una persona con un problema. Hay una familia sufriendo, una madre que no duerme y una persona que, aunque muchas veces ya no lo crea, todavía puede tener futuro.
Por eso me pregunto: ¿qué pasa después de ayudar a una persona a sobrevivir?
Para mí, también hay que ayudarla a reconstruirse.
No quiero mirar solamente el error o la circunstancia. Quiero mirar a la persona.
Beauty Farm Second Chance nace de la idea de poner al servicio de otros lo que nosotros sí sabemos hacer: educar.
Queremos que alguien que hoy se siente perdido pueda verse mañana como estudiante. Después como profesional. Y, algún día, quizá como la persona que ayuda a otro a empezar de nuevo.
Este proyecto es mi manera de poner un granito de arena.
No sé hasta dónde podrá llegar. Pero sí sé por qué empieza: porque creo profundamente que una persona no debe quedar definida para siempre por el peor momento de su vida.
Dey Siachoque · Founder, Beauty Farm Second Chance
